MIOPIA

30.03.2015 12:35

¿Qué es la miopía?

La miopía es una alteración refractaria del ojo debido a la cual este es incapaz de enfocar correctamente los objetos lejanos, provocando que el sujeto tenga una visión borrosa y poco definida de las formas de los mismos. La miopía no está considerada como una enfermedad, sino como una alteración de la visión.

Fisiología de la visión

Cuando un rayo de luz incide sobre el ojo lo primero que encuentra es la córnea. Tras la córnea, el rayo luminoso debe atravesar la cámara anterior, que se encuentra rellena de un líquido denominado “humor acuoso”. El humor acuoso, unido a la córnea, actúa como una lente concentradora que convierte el rayo luminoso en una especie de cono luminoso, cuyo vértice se encuentra dirigido hacia el interior del globo ocular.

Posteriormente, el rayo luminoso alcanza el iris (tabique en forma de diafragma), formado tanto por fibras musculares radiales, como circulares, con un orificio central (pupila), que aumenta o disminuye su diámetro en función de la intensidad y cantidad de luz que es preciso que penetre en el interior del ojo. A través de la pupila el rayo luminoso pasa al cristalino, que es un pequeño órgano biconvexo, totalmente transparente, similar a una lente de aumento variable gracias a la capacidad de modificación de su curvatura.

Una vez traspasado el cristalino, la luz debe atravesar una masa gelatinosa clara denominada humor vítreo. Este líquido rellena todo el interior del ojo desde el cristalino hasta la retina. Por último, el rayo de luz llega inalterado hasta la retina, que es una membrana sensible transparente, ubicada en la zona posterior del ojo, sobre la que se dibuja la imagen proyectada por el cristalino. La retina está formada por varias capas superpuestas, y está constituida por una expansión del nervio óptico. Se encuentra compuesta por células sensoriales que perciben tanto el color de los objetos como su forma y tono. Las impresiones obtenidas por estas células son conducidas a través del nervio óptico al centro visual del cerebro, que es el encargado de dar forma a la imagen y procesarla.

La imagen proyectada por el cristalino sobre la retina se encuentra invertida respecto a la imagen original, y el cerebro es el encargado de corregir esta alteración de la imagen del mundo externo y procesarla.

Síntomas y diagnóstico de la miopía

Los síntomas típicos de la miopía son:

  • Dificultad para distinguir los objetos por tener una visión borrosa de los mismos; al entornar los ojos (“achinar” los ojos) los detalles se aprecian con mayor nitidez.
  • Cansancio ocular intenso con rojez.
  • Dolores de cabeza.

Diagnóstico de la miopía

El diagnóstico de esta alteración se realiza a través de optotipos, destacando los “optotipos de Snellen”, compuestos por varias filas de letras, números o signos similares (“c” y “e”, “d” y “b”, etc.), de menor tamaño a medida que bajamos en las filas. Cada fila indica en un lateral la agudeza visual necesaria para leerla correctamente.

En el caso de que el paciente no sepa leer o sea demasiado pequeño para entender las diferencias entre las letras se recurre a una “E” mayúscula en 4 posiciones distintas y se solicita que el paciente indique hacia dónde está abierta.

Para que el proceso de diagnóstico sea correcto la medición debe ser realizada con el paciente a 6 metros de distancia del optotipo, y de forma independiente para cada ojo (debe ser tapado uno de los ojos y evaluado el descubierto y a la inversa) para evitar graduaciones incorrectas debidas a la presencia de un ojo vago u otras alteraciones.

En niños menores de 16 años es recomendable una revisión visual al menos cada año en el caso de no presentar ninguna anomalía (deberá ser más frecuente si ya se ha detectado alguna alteración de la visión), y en los adultos cada 2 años (excepto si se ha padecido o se padece alguna afección ocular).

Tratamiento de la miopía

En función del grado de alteración visual (número de dioptrías), edad, enfermedades concomitantes o, simplemente, interés del paciente, existen diversostratamientos para la miopía, tanto paliativos como definitivos.

Empleo de gafas

Se pueden utilizar a cualquier edad y su precio es asequible. Son un tratamiento paliativo (su uso no cura la alteración, sino que la contrarresta). No son adecuadas en determinados trabajos ni en ambientes húmedos, debido a que se empañan. Los cristales se rompen fácilmente si se golpean, pero se han desarrollado cristales orgánicos más resistentes. Se emplean lentes divergentes.

Lentes de contacto

Resultan más cómodas al ir adheridas a la superficie del ojo. Proporcionan mejor visión lateral que las gafas. Precisan unas condiciones de cuidado y conservación para evitar su deterioro y que se produzcan daños en los ojos durante su empleo (arañazo de la córnea, infección, etcétera). Generalmente, no se pueden utilizar más de 24 horas consecutivas ni mientras se duerme, variando el tiempo máximo de uso continuado en función de la situación ocular del paciente (grado de lubricación lacrimal, sensibilidad del ojo, etcétera) y del tipo de lentilla. Suelen provocar un ligero aumento de la sensibilidad del paciente a la intensidad de la luz solar. Todas las lentillas deben ser desechadas y sustituidas por otras nuevas, con distinta periodicidad, dependiendo del tipo de lentilla.

Nota: informacion extraida de http://www.webconsultas.com/